CUERDA – Varios artistas

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PDF - Cuerda: once vibraciones de arquitectura invisible por Gabriela_Paz Morales
PDF – Cuerda: once vibraciones de arquitectura invisible por Gabriela Paz Morales. Foto portada de Marco Avilez.

 

Cuerda: once vibraciones de arquitectura invisible

De la física al Arpa de Dios

Por Gabriela Paz Morales | IG @gabriela_pazmorales

“Sólo el místico lo supo, y de oír esta arpa rasgó sus heridas para dar más, para cantar infinitamente en los campos del cielo”

Gabriela Mistral.

Cuando Claudio Pérez me propuso escribir acerca del proyecto musical Cuerda accedí encantada y no pude evitar pensar en la teoría de cuerdas de la física, el poema en prosa El arpa de Dios de Gabriela Mistral, Umberto Eco y algunas divagaciones poéticas persistentes en mi oficio en relación a la inexistencia del silencio. El disco planteó una arquitectura de extrapolaciones.

Cuerda no es simplemente un compilado, es una hipótesis sonora que incluso se podría proponer como un puente místico.

Desde su fundación en 2007 como netlabel, 001 Records opera como territorio de escucha. Nacido bajo la ética de la libre circulación digital, el proyecto de Claudio Pérez P. nunca buscó acumular catálogo, sino sostener una vibración coherente: música electrónica, experimental e instrumental, donde la identidad tímbrica prevalece sobre la fórmula. En ese trayecto, Cuerda aparece como un gesto maduro, un concepto preciso.

La consigna fue radical en su simplicidad: una palabra, cuerda. Once artistas de distintas generaciones y trayectorias, invitados a trabajar sobre ella sin restricciones formales. Este compilado congrega a: Jorge Campos (Fulano, Congreso) y Ernesto Medina como MD1 (fundador de Electrodomésticos y Los Mismos), Amanda Irarrázaval, José Estéreo (Mono o Estéreo), Usted No!, Marco Avilez (Ciudad de Tar) y su compañero de agrupación José Tomás Molina, además del multiinstrumentista Julián Romero. A ellos se suman artistas de una generación más reciente como Gonzalo Navarro bajo su alias Horizonte Vertical, Valentina Palomino (Narval Orquesta) y la violinista Cami Toro.

A esta cuidada curatoría no se le exigió el uso de instrumentos cordófonos, ni una referencia explícita al concepto, sólo una tensión inicial.

La cuerda

la cuerda

antes que instrumento

estructura.

Así, bajo este disparador, cada uno de los artistas invitados creó su propio registro sonoro, su mapa.

De la física al Arpa de Dios

La constelación de piezas instrumentales articuladas por la cuerda como principio generador funciona como eje vibratorio que conecta sensibilidades, generaciones, estéticas y esta noción puede ser leída en cruce fértil entre física contemporánea, teoría semiótica y poesía mística, particularmente si se pone en diálogo la teoría de cuerdas, con la idea de “obra abierta” de Umberto Eco y con el poema “El arpa” de Gabriela Mistral.

En la teoría física de cuerdas, las entidades fundamentales del universo no son partículas puntuales, sino diminutas cuerdas vibrantes cuya frecuencia determina las propiedades de la materia (Greene, 1999). Lo real no es sustancia fija, sino vibración. Cada modo oscilatorio produce una manifestación distinta: electrón, quark, fotón. En esta perspectiva, la diferencia ontológica se funda en la frecuencia. La materia es música comprimida en dimensiones invisibles.

El disco Cuerda traduce así, sin proponérselo, esta intuición cosmológica en términos sonoros. Las once composiciones no buscan homogeneidad estilística; por el contrario, cada artista activa una frecuencia propia dentro de un campo conceptual compartido. Tal como en la física una misma cuerda puede vibrar de múltiples maneras produciendo realidades distintas (Kaku, 2004) aquí el concepto de cuerda se manifiesta en registros electrónicos, ambientales, cordófonos procesados, texturas digitales y exploraciones microfónicas. La unidad no es formal: es vibratoria.

La noción de dimensiones adicionales, central en la teoría de cuerdas, que postula hasta diez u once dimensiones espaciales compactadas y no perceptibles directamente (Greene, 1999) permite otra lectura. Si la realidad está sostenida por dimensiones invisibles, la música experimental opera como metáfora sensible de esa estructura, revela capas que no se agotan en la superficie audible. Así, escuchar Cuerda implica una expansión perceptiva que no se trata solo de oír melodías, sino de habitar resonancias, espacialidades, tensiones suspendidas.

En este punto, la reflexión de Umberto Eco resulta iluminadora. En Obra abierta, Eco (1962/1989) sostiene que ciertas estructuras artísticas contemporáneas no imponen un sentido cerrado, sino que invitan a la participación activa del receptor. La obra no es un objeto estático, sino un campo de posibilidades. Cuerda se inscribe en esta lógica: el concepto común funciona como marco, pero la interpretación queda abierta a la experiencia del oyente. La cuerda no significa algo fijo, vibra en múltiples direcciones semánticas. Así como en física las vibraciones determinan la manifestación de la materia, en la obra abierta la interacción del receptor determina la actualización del sentido.

Son curiosos los cruces de las búsquedas humanas, los encuentros entre las artes y las ciencias en tiempos no colindantes entrelazadas en una trama de sentido invisible. Y es que muchísimo antes de publicarse la teoría de cuerdas, Gabriela Mistral introdujó una dimensión espiritual de esta misma imagen. En poema en prosa “Arpa de Dios” la cuerda aparece como mediación entre lo humano y lo trascendente. El arpa es instrumento de revelación; la vibración no es solo física, sino sagrada. La cuerda se convierte en canal por el cual lo invisible adquiere sonido. Si la teoría de cuerdas propone que el universo entero es vibración, y si el compilado Cuerda convierte esa vibración en experiencia estética, el poema mistraliano sugiere que esa vibración puede ser también teofanía: resonancia de lo absoluto.

La cuerda, entonces, atraviesa tres planos:

Físico: como fundamento ontológico del universo.

Musical: como tensión, frecuencia y resonancia sonora.

Poético-místico: como instrumento de revelación y vínculo con lo trascendente.

En todos los casos, la cuerda es relación. No existe cuerda sin tensión entre dos puntos. Esa tensión produce vibración, la vibración produce sentido. En música, la cuerda demasiado tensa se rompe, si es demasiado laxa no suena. En física, el equilibrio de fuerzas fundamentales es lo que permite la existencia del cosmos (Greene, 1999). En poesía, la cuerda es mediación entre cielo y tierra. La estructura es siempre dinámica.

Eco advertía que la obra abierta exige una ética de la interpretación (Eco, 1990). No todo vale; la apertura está estructurada. De igual modo, la cuerda necesita un marco para vibrar. El disco no es una dispersión caótica; es una constelación organizada por un eje conceptual. La libertad creativa convive con una estructura invisible que sostiene la coherencia del conjunto.

Si en Mistral el arpa es instrumento de trascendencia, en la física la cuerda es instrumento del cosmos, y en 001 Records la cuerda es soporte de exploración contemporánea. Tres niveles de una misma metáfora: la vibración como fundamento.

En última instancia, escuchar Cuerda es participar de una ontología vibratoria: un recordatorio de que todo lo que existe, átomos, sonidos, palabras, puede entenderse como modos de una misma tensión creadora.

IV. EL ARPA DE DIOS

El que llamó David el «Primer Músico», tiene como él un arpa: es un arpa inmensa,

cuyas cuerdas son las entrañas de los hombres. No hay un solo momento de silencio sobre 

el arpa ni de paz para la mano del Tañedor ardiente.

De sol a sol Dios desprende a sus seres melodías.

Las entrañas del sensual dan un empañado sonido; las entrañas del gozador dan voces

opacas como el gruñido de las bestias; las entrañas del avaro apenas si alcanzan a ser oídas;

las del justo son un temblor de cristal; y las del doloroso, como los vientos sobre el mar,

tienen una riqueza de inflexiones, desde el sollozo al alarido. La mano del Tañedor se tarda

sobre ellas. Cuando canta el alma de Caín, se trizan los cielos como un vaso; cuando canta Booz, la

dulzura hace recordar las altas parvas; cuando canta Job, se conmueven las estrellas como

una carne humana. Y Job escucha arrobado el río de su dolor vuelto hermosura…

El Músico oye las almas que hizo, con desaliento o con ardor. Cuando pasa de las áridas

a las hermosas, sonríe o cae sobre la cuerda su lágrima. Y nunca calla el arpa; y nunca se cansa el Tañedor ni los cielos que escuchan. El hombre que abre la tierra,

sudoroso, ignora que el —235 —Señor al que a veces

niega, está pulsando sus entrañas; la madre que entrega al hijo ignora también que su grito

hiere el azul y que en ese momento su cuerda se ensangrienta. Sólo el místico lo supo, y de

oír esta arpa rasgó sus heridas para dar más, para cantar infinitamente en los campos del

cielo”

Gabriela Mistral

“La membrana de todos los sonidos/crece en la mansedumbre del silencio/ en vibrato de

moléculas que tiemblan hilos celestes espirales… Átomos, protones, más todo tipo de

partículas subatómicas, materias con cuerpos de música labradas en un baile imposible”

Gabriela Paz.

Referencias

Adorno, T. W. (2004). Teoría estética. Akal. (Trabajo original publicado en 1970)

Eco, U. (1989). Obra abierta (R. Pochtar, Trad.). Ariel. (Trabajo original publicado en 1962).

Eco, U. (1990). Los límites de la interpretación. Lumen.

Greene, B. (1999). The elegant universe: Superstrings, hidden dimensions, and the quest for the ultimate theory. W. W. Norton.

Greene, B. (2011). The hidden reality: Parallel universes and the deep laws of the cosmos. Knopf.

Kaku, M. (2004). Parallel worlds: A journey through creation, higher dimensions, and the future of the cosmos. Doubleday.

Mistral, G. (1922). Desolación. Editorial Nascimento.

Pérez P., C. (2025). Cuerda – Varios artistas [Compilado digital]. 001 Records. https://001records.cl/cuerda-varios-artistas/

Paz Morales, G. (2018). El silencio de los intervalos: El panal del silencio

Witten, E. (1995). String theory dynamics in various dimensions. Nuclear Physics B, 443(1–2), 85–126.

Foto portada: Marco Avilez

Gabriela Paz Morales
Gabriela Paz Morales

RESEÑA DE CUERDA

Por Valentina Maza | IG @valentina_maza

 

Adentrarse en «Cuerda» es descubrir uno de los registros más frescos y estimulantes de este año. Lejos de la rigidez de un compilado convencional, esta obra se manifiesta como un organismo vivo, un tejido lleno de matices donde el concepto de «cuerda» deja de ser únicamente un objeto físico para transformarse en un hilo conductor capaz de unir universos estéticos que, en apariencia, podrían parecer distantes. Es una invitación a redescubrir la materia sonora, desdibujando las fronteras de lo que esperamos de instrumentos con siglos de tradición. Todo el álbum gira en torno a una dualidad magnética: la cuerda vivida desde su materia y desde su símbolo. Por un lado, está lo literal, esa presencia física innegable del metal y la madera, el roce del arco y la vibración que corta el aire. Pero al mismo tiempo, la obra nos invita a ver la cuerda como una metáfora viva, un hilo capaz de conectar mundos lejanos, un nudo que acumula energía antes de soltarse y un lazo invisible que ata la tradición con el futuro digital. En “Cuerda”, esa tensión es acústica y a la vez profundamente emocional.

Lo fascinante de este viaje es que no es lineal ni monocromático; es un paisaje lleno de claroscuros. El disco respira y muta, llevándonos por estados de profunda introspección y melancolías cinemáticas que parecen detener el tiempo, para luego sorprendernos con cortes donde la electrónica toma el mando. Allí, la textura se vuelve ritmo, apareciendo pulsiones y beats que sacan la escucha de la mente y la llevan al cuerpo, invitándonos inesperadamente al movimiento en medio de la experimentación. Es un abanico que transita con soltura desde la serenidad del neo-clásico y los paisajes envolventes del ambient, hasta rincones de experimentación electroacústica mucho más arriesgados.

En este ecosistema, impulsado por la visión curatorial de 001 Records, se produce un diálogo intergeneracional único. Figuras históricas de nuestra vanguardia musical se entrelazan con nuevos productores de electrónica y diseño sonoro, creando una narrativa común donde la voz humana cede su lugar a la expresividad instrumental. Esta colaboración disuelve las barreras entre lo acústico y lo digital, demostrando que la vanguardia puede ser, al mismo tiempo, desafiante y profundamente emotiva.

Desde mi propia vereda como violista, encuentro particularmente emocionante cómo las creadoras de cuerda frotada se apropian de este espacio, convirtiéndose en columnas vertebrales del relato. Es imposible no conmoverse con la propuesta de Amanda Irarrázabal, quien desde el contrabajo nos ancla a la tierra con una visceralidad improvisada, recordándonos la potencia física y rotunda del instrumento. En un contraste necesario, Valentina Palomino toma el cello y lo proyecta hacia el futuro, disolviendo la acústica en texturas procesadas casi arquitectónicas. Completando este cuadro, aparece la irrupción de Cami Toro, quien aporta un contrapunto de aire y espacialidad, construyendo atmósferas sutiles mediante capas etéreas y líneas sencillas de violín procesado que flotan sobre la mezcla.

En definitiva, «Cuerda» es un disco osado y necesario para nuestra escena. Es un trabajo valiente por su capacidad de habitar los extremos de la calma apacible y la tensión irresoluta. Hay lucidez en este trabajo colectivo, que sin duda se merece escuchar con oídos atentos.

Valentina Maza
Valentina Maza

Cuerda es una invitación hecha a un grupo de músicos y músicas chilenas para colaborar con una composición que dio origen a un compilado digital publicado por 001 Records (001records.com).

Es un disco construido desde la colaboración con el sello de creadoras y creadores chilenos actualmente activos, vinculados a la música contemporánea y, en la mayoría de los casos, con cercanía a la electrónica o con evidentes nexos a estéticas del espectro más experimental. Se trata de autores de especial interés para el netlabel, particularmente por su punto de vista creativo siempre fresco y por un carácter propio y reconocible. Su aproximación es eminentemente instrumental, sin protagonismo vocal más allá de recursos tímbricos o modulaciones, y con una clara distancia de la canción popular.

El eje principal —la invitación a participar— se articuló a partir del concepto que da título al disco: cuerda. Esta palabra funciona como leitmotiv y punto de conexión entre las diferentes sensibilidades presentes en las once composiciones, ya sea desde su simbolismo, su interpretación libre o la relación con instrumentos cordófonos (o sus simulaciones), sin que esto último haya sido un requisito en sí. Hubo, por tanto, absoluta libertad creativa.

Los estilos abordados son diversos: piezas cinemáticas y ambientales, electrónica, exploraciones con instrumentos de cuerda, registros realizados mediante microfonía y manipulaciones en tiempo real con efectos electrónicos o ediciones digitales. El resultado es un conjunto variado, con enfoques particulares e interesantes, coherente con el trabajo habitual de quienes fueron convocados, donde el espectro estético, la interpretación y la instrumentación utilizada reflejan la personalidad musical de cada participante.

Otro elemento relevante es la diversidad generacional y estilística de los artistas invitados. Aquí conviven figuras con amplia trayectoria como Jorge Campos (Fulano, Congreso) y Ernesto Medina como MD1 (fundador de Electrodomésticos y Los Mismos), junto a creadoras y creadores también en plena vigencia como Amanda Irarrázabal, José Estéreo (Mono o Estéreo), Usted No!, Marco Avilez (Ciudad de Tar) y su compañero de agrupación José Tomás Molina, además del multiinstrumentista Julián Romero. A ellos se suman artistas de una generación más reciente en el ámbito de registros fonográficos individuales, como Gonzalo Navarro bajo su alias Horizonte Vertical, Valentina Palomino (Narval Orquesta) y la violinista Cami Toro, para quien Cuerda constituye su primera participación en un disco propiamente tal.

Claudio Pérez P.

Director de 001Records.com

Noviembre 2025

::::

Cuerda is an invitation extended to a group of Chilean musicians to collaborate on a composition that gave rise to a digital compilation released by 001 Records (001records.com).
It is an album built from the collaboration between the label and a group of Chilean creators who are currently active and connected to contemporary music, most of them with ties to electronic music or clear links to aesthetics within the more experimental spectrum. These are authors of special interest to the netlabel, particularly for their consistently fresh creative perspective and their distinctive, recognizable character. Their approach is predominantly instrumental, without vocal prominence beyond timbral resources or modulations, and with a deliberate distance from popular song structures.

The main axis—the invitation to participate—was articulated around the concept that gives the album its title: cuerda(string). This word acts as a leitmotif and a point of connection among the different sensibilities present in the eleven compositions, whether through its symbolism, its free interpretation, or its relation to string instruments (or their simulations), without this last aspect being a requirement in itself. There was, therefore, complete creative freedom.

The styles explored are diverse: cinematic and ambient pieces, electronic works, explorations with string instruments, recordings made through various microphone techniques, and real-time interventions with electronic effects or digital editing. The result is a varied collection with particular and compelling approaches, consistent with the usual work of those invited, where the aesthetic spectrum, the interpretation, and the instrumentation used reflect the musical personality of each participant.

Another relevant element is the generational and stylistic diversity of the invited artists. Here, figures with long-standing careers coexist with creators in full creative activity: such as Jorge Campos (Fulano, Congreso) and Ernesto Medina, known as MD1 (founder of Electrodomésticos and Los Mismos), alongside Amanda IrarrázabalJosé Estéreo (Mono o Estéreo), Usted No!Marco Avilez (Ciudad de Tar) and his bandmate José Tomás Molina, as well as multi-instrumentalist Julián Romero. They are joined by artists from a more recent generation within individual phonographic production, such as Gonzalo Navarro under his alias Horizonte VerticalValentina Palomino (Narval Orquesta), and violinist Cami Toro, for whom Cuerda marks her first participation in an album in the full sense of the word.

Claudio Pérez P.
Director of 001Records.com
November 2025

::::

TRACKLIST:
  1. Sun Ra en la Quebrada de Macul Con Don Cherry (Fumándose Unos Cuetes y Bañándose en el Río) – Surreal — 4:10
  2. _ Presente en Cuerda _1 – Valentina Palomino — 4:09
  3. Horizonte Vertical – HHZZTTVV — 1:41
  4. Deslenguado – Amanda Irarrázabal — 5:47
  5. Reminiscencias – Marco Avilez — 2:54
  6. Seeking Deeper – Cami Toro — 5:03
  7. Cordura – Usted No! — 4:17
  8. Return II – MD1 — 4:00
  9. Motion – José Estéreo — 5:06
  10. Respira – Jorge Campos Astorga — 5:46
  11. Susurros – José Tomás Molina — 3:50

Credits:
Producción y recopilación | Production and compilation:
Claudio Pérez P. & Marco Avilez

Diseño | Graphic design:
Marco Avilez – IG @ marcoavilez

Mastering:
José Tomás Molina at Estudios LeRock

Participantes

Marco Avilez – Reminiscencias
Amanda Irarrázabal – Deslenguando
Jorge Campos – Respira
José Estéreo – Motion
MD1 – RETURN II
José Tomás Molina – Susurros
Usted No! – Cordura
Valentina Palomino – _ Presente en Cuerda _1
Surreal – Sun Ra en la Quebrada de Macul Con Don Cherry (Fumándose Unos Cuetes y Bañándose en el Río)
Cami Toro – Seeking Deeper
Horizonte Vertical – HHZZTTVV